Instalación general
La rafia debe instalarse siempre sobre un alambrado o estructura de soporte firme. Es importante presentarla de manera pareja y mantener el material correctamente tensado, evitando pliegues o zonas flojas que puedan generar tirones bruscos ante ráfagas de viento.
La sujeción debe realizarse por los ojales, utilizando precintos o alambre para fijar la rafia al alambrado. Cada punto de fijación debe quedar firme pero sin forzar el material, teniendo en cuenta que los ojales están diseñados para soportar cargas de tracción del orden de 800 N por punto.